Para ver el contenido de este sitio debe instalar Flash Player 9
EL ABUELO TENIA RAZON
No había estudiado en EE.UU.; no era licenciado
en economía, ni devoraba publicaciones económicas.
Pero tenía algo especial: sabiduría, para saber donde invertir. Aseguró el futuro de su familia con el mejor respaldo: el inmueble,
sin dejarse tentar por otras opciones aparentemente más rentables.
Muchos aseguraban que estaba equivocado;
que debía invertir de otra manera; que perdía plata…
El los escuchaba, pero minimizó los riesgos.
Cuando llegó la crisis del 30 y tantas familias quedaron
en la calle,
él conservó su capital. LA PERMANENCIA EN EL TIEMPO
NOS DA LA RAZON.